Desperdicio alimentario

by hgonzalez hgonzalez No hay comentarios

Día Mundial contra el Desperdicio Alimentario: aprovechar mejor los alimentos también es educar

Cada año, millones de kilos de alimentos terminan en la basura en España. Una realidad que nos recuerda que aprovechar mejor los alimentos es también una forma de cuidar el planeta, valorar los recursos y educar en hábitos de consumo responsables.

Los últimos datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación reflejan la dimensión del reto: en 2024 los hogares españoles desperdiciaron alrededor de 1.097 millones de kilos o litros de alimentos y bebidas. Aunque la cifra supone un descenso del 4,4 % respecto al año anterior, todavía representa una cantidad muy importante. En términos per cápita, fueron alrededor de 23,6 kilos o litros por persona dentro de los hogares.

¿Qué alimentos tiramos más?

Uno de los datos más llamativos es que la mayor parte del desperdicio doméstico no corresponde a comida que ha sobrado después de una elaboración, sino a productos que se tiran sin haber sido utilizados.

En 2024, estos productos representaron el 77,6 % del desperdicio de los hogares, frente al 22,4 % correspondiente a recetas ya preparadas.

Entre los alimentos sin utilizar, las frutas representan el 32,4 % del desperdicio, seguidas de las verduras y hortalizas, con un 13,8 %. En el caso de las recetas preparadas, destacan especialmente las ensaladas y verduras y los platos elaborados con legumbres.

Son datos que invitan a reflexionar sobre algo tan cotidiano como planificar la compra, conservar correctamente los alimentos, ajustar las cantidades y aprovechar las sobras.

También hay buenas noticias

La lucha contra el desperdicio alimentario está dando algunos resultados positivos.

En 2024, España consiguió evitar que 51,54 millones de kilos o litros de alimentos y bebidas acabaran desperdiciados. Además, el volumen total se redujo un 4,4 % respecto a 2023 y casi un 20 % respecto a 2020.

También se ha producido una evolución favorable fuera de los hogares. En bares, restaurantes, cafeterías y otros espacios de consumo se desperdiciaron en 2024 28 millones de kilos o litros, un 8,8 % menos que el año anterior.

Cada alimento que no termina en la basura supone aprovechar mejor el trabajo, el agua, la energía, el transporte y todos los recursos que han sido necesarios para que llegue hasta nuestra mesa.

El comedor escolar también educa

En Catering Hermanos González entendemos que la alimentación escolar tiene una dimensión que va más allá del propio menú.

El comedor también es un espacio de aprendizaje. En él, los niños y niñas pueden adquirir hábitos relacionados con la alimentación saludable, el consumo responsable y el respeto por los alimentos.

Por eso, prevenir el desperdicio debe formar parte de una cultura alimentaria basada en la planificación, la calidad de los productos, el ajuste de las cantidades, el aprovechamiento y la educación nutricional.

Además, trabajar contra el desperdicio alimentario conecta directamente con otros valores que queremos transmitir a las nuevas generaciones: cuidar nuestro entorno, valorar los alimentos y comprender que detrás de cada plato existe el trabajo de muchas personas y el consumo de numerosos recursos.

Pequeños gestos que suman

Reducir el desperdicio alimentario no depende de una única acción. Se construye a través de muchas decisiones cotidianas:

Planificar las compras y los menús.
Revisar los alimentos que tenemos antes de comprar.
Diferenciar correctamente entre fecha de caducidad y fecha de consumo preferente.
Conservar los alimentos de forma adecuada.
Ajustar las cantidades a las necesidades reales.
Aprovechar correctamente las sobras.
Dar una segunda oportunidad a los alimentos que todavía están en buenas condiciones.
La nueva normativa española sobre prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario, plenamente aplicable desde abril de 2026, refuerza precisamente la necesidad de prevenir, aprovechar los excedentes y extender buenas prácticas a toda la cadena alimentaria.

Alimentar también es educar

En Catering Hermanos González creemos que educar en alimentación saludable significa también enseñar a valorar los alimentos.

Porque cuidar lo que comemos implica cuidar cómo lo producimos, cómo lo transportamos, cómo lo preparamos y, sobre todo, evitar que aquello que puede alimentar termine innecesariamente en la basura.

Este Día Mundial contra el Desperdicio Alimentario es una oportunidad para recordar que cada plato cuenta, cada alimento cuenta y cada pequeño gesto cuenta.

Trabajar hoy para desperdiciar menos es también educar a las nuevas generaciones para construir un sistema alimentario más responsable y sostenible.

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