Enero y febrero son los meses perfectos para empezar (o retomar) buenos hábitos ya que recuperando a una rutina ordenada ayudamos a mejorar la energía, la digestión y el bienestar general de toda la familia.
La importancia de los horarios
Mantener horarios regulares de comida es clave para una buena salud:
Ayuda a regular el apetito y evita el picoteo.
Mejora la digestión y el aprovechamiento de los nutrientes.
Lo ideal es realizar entre 4 y 5 comidas al día, siempre a horas similares, adaptándolas al ritmo de cada familia.
Comer en familia siempre que sea posible refuerza el ejemplo, mejora la relación con la comida y fomenta hábitos saludables a largo plazo.
Importancia de las comidas principales
Cada comida cumple una función específica:
Desayuno: aporta la energía necesaria para iniciar el día y favorece el rendimiento físico y cognitivo.
Comida: debe incluir alimentos de todos los grupos (frutas y verduras, cereales, proteínas, grasas saludables…).
Cena: debe ser más ligera para facilitar la digestión y el descanso nocturno.
Los tentempiés saludables entre horas ayudan a mantener niveles de energía estables y a evitar excesos en las comidas principales.
Conclusión
La alimentación saludable en familia se basa en la planificación, la regularidad de horarios y la variedad de alimentos. Enero-febrero son meses ideales para instaurar rutinas que contribuyan al bienestar de niños y mayores durante todo el año.
Referencias
Organización Mundial de la Salud (OMS). Dieta sana.
Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). Recomendaciones de alimentación saludable.
Fundación Española de la Nutrición (FEN). Guía de la alimentación saludable.
Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC). Guías alimentarias para la población española.
Ministerio de Sanidad, Gobierno de España. Estrategia NAOS: Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad.”